Lo he dicho muchas veces, esto de que toleremos la injusticia, la traición y la corrupción es una consecuencia de ese proyecto de ingeniería social que consiste en que a la vez que se cometen injusticias que benefician al sistema, se van transformando las mentes de la inmensa mayoría de las personas para que toleren estas injusticias, incluso, se crea una imagen aceptable de los criminales, sea cual sea el crimen que defienda el sistema en ese momento, mientras que se presentan como los malos de la película a los que criticamos este crimen, sobre todo, si lo relacionamos con el sistema que lo genera,
Si hoy mismo cogiéramos al azar cualquier portada de cualquier periódico o informativo de los últimos 35 años, seguro que encontraríamos un caso grave de corrupción, de traición a España o de injusticia. Un caso que parecía que iba a ser la gota que colmaba el vaso de la paciencia de los españoles. Si nos molestamos en seguir ese caso escogido al azar, vemos que no sólo no se colmó el vaso de paciencia infinita y borreguil de los españoles, ni tampoco se hizo justicia con él, sino que pasó al ostracismo y ya no nos acordamos de él, porque al día siguiente, cuando no ese mismo día, apareció otro caso de corrupción, de traición o de injusticia que hizo olvidar al anterior. Y a este nuevo caso lo sepultó el siguiente y así hasta hoy.
Yo llevaría a los implicados en este caso de la cocaína y los ERE´s falsos con un cartel que indicara quienes son y lo que han hecho, a la cola de cualquier oficina de empleo, o a la cola de un comedor de beneficencia, o a una de esas peleas qua hay por las noches entorno de los contenedores de basura donde acuden a sobrevivir cientos de miles de españoles, todos ellos, los de la cola del paro, los de los comedores de beneficencia o los que se pelean por lo que tiran otros a la basura, todos ellos, decía, abandonados a su suerte por un sistema político que les ha robado el Pan, la Patria y la Justicia, y con ello, el presente y el futuro, sea cual haya sido su pasado.
Quizás si algún día las víctimas de este régimen hicieran justicia por su cuenta, aunque esta fuera ilegal, los culpables empezarían a temer a la justicia, no a la de los tribunales sino a la del pueblo, y sólo a partir de ese día España mejoraría. Mientras esperemos que los jueces del sistema echen abajo a este sistema injusto del que forman parte, a cada caso le seguirá sepultando otro igual o peor mientras nos preguntamos ¿no se adónde vamos a llegar?. Pues muy fácil, hasta donde ustedes quieran llegar.
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Esta fue a intervención radiofónica del pasado domingo 15/01/2012 del Jefe de